MAREMOTO 1992 EN NICARAGUA – Una profecía por Juan Carlos Berrios

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TERREMOTO DE 1992 EN NICARAGUA

TSUNAMI, LA GRAN PESADILLA

 

 

Se trata sobre un evento catastrófico que afectó la costa de Nicaragua el 1 de Septiembre de 1992.

Un tsunami, o maremoto, provocado por un fuerte terremoto de 7.2 (7.7 Mw) en la costa de Masachapa y Pochomil de Nicargua dejó un saldo de 170 muertos.

Este evento fue profetizado por Juan Carlos Berríos mientras vivía en la ciudad de Salt Lake City, Utah, Estados Unidos. En aquel entonces el Internet apenas empezaba a crecer en el sector publico cuando su inventor dio acceso a ella el 6 Agosto de 1991. Juan Carlos Berríos, igual a la mayoría de personas en el mundo, no tenía acceso a una computadora y mucho menos al Internet. La profecía fue dicha a varias personas en Salt Lake City sobre “un desastre en Nicaragua”. También, Berríos agregó que ese desastre iba acompañado de “una inundación en la costa y la gente va a morir”.

 

 

Esta profecía es una de varias revelaciones para Nicaragua que Juan Carlos Berríos ha proveído al publico y ahora lo hace a través de ultimatrompeta.com.

El siguiente informe fue tomado de LA PRENSA, el diario de los Nicaragüenses, que hace hincapié al aniversario de los 25 años de esa tragedia ocurrida en una noche que trajo una fuerte pesadilla a los pobladores afectado.

 


La noche que un maremoto dejó más de 170 muertos en las costas del Pacífico de Nicaragua

Esta es la crónica que publicó LA PRENSA el 2 de septiembre de 1992, un día después del tsunami

 Edición Digital01/09/2017
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Portada del Diario La Prensa del 2 de septiembre horas después que el tsunami afectara las costas del Pacífico. LAPRENSA/Archivo

Hace 25 años, la noche del 1 de septiembre de 1992, un maremoto afectó poco más de 250 kilómetros de la franja costera del Pacífico de Nicaragua. El tsunami dejó más de 170 muertos, más de 3,000 heridos y unas 13,000 personas sin hogar.

Esta es la crónica publicada en LA PRENSA los días 2 y 3 de septiembre y escritos por los periodistas Fidelina Suárez y Carlos Ruiz.

 

Ola asesina sorprendió en la noche

Por lo menos 200 kilómetros de la costa del Pacífico nicaragüense fueron afectados por un maremoto que hasta el momento ha dejado un saldo preliminar de 40 muertos, 352 desaparecidos y centenares de desaparecidos. 

Los principales centros turísticos de los nicaragüenses fueron arrasados por la increíble fuerza de una ola de 10 a 15 metros que precedió a un temblor de alrededor de 7 grados en la escala de Ritcher  cuyo epicentro fue localizado a 160 kilómetros de Managua.

Lo que la mayoría de los managuas consideró anoche a las 7: 16 como un simple temblor, se trataba en realidad de uno de los sismos más fuertes registrados en Nicaragua en los últimos daños, según la estimación hecha por el Instituto Nicaragüense de Estudios territoriales (Ineter).

La destrucción y desolación fue palpable esta mañana una vez que los rayos del sol asomaron en el firmamento. San Juan del Sur, Masachapa, Pochomil, Casares, La Boquita, Huehuete, Montelimar y las isletas cercana a Corinto sucumbieron ante la fuerza de las aguas.

Damnificados del maremoto de 1992. LAPRENSA/Archivo

Una gran cantidad de personas deambulaban por las calles en busca de familiares desaparecidos que hasta el día de hoy eran buscados por brigadas especiales del Ejército, la Policía y Cruz Roja. Escenas dramáticas se observaron desde la madrugada. Una madre que había dejado a su hija en Masachapa llegó llorando a una estación de radio al escuchar su nombre entre la lista de muertos.

Ella misma se desplomó más tarde sobre el cadáver de su niña que se encontraba junto a otros cuatros cuerpos en la iglesia de esa localidad.

Tanto pescadores como pobladores de las costas de Masachapa, Montelimar y Pochomil describen la ola “como gigantesca”. “Sólo oímos como un bujido y yo le dije a mi mujer, el mar se nos viene encima”, narró un damnificado esta mañana.

Según los últimos reportes de INETER, se registraron varios eventos sísmicos muy fuertes y hasta las nueve de la noche la actividad seguía.

Según INETER, el terremoto que afectó la costa del Pacífico de Nicaragua es el más fuerte de los últimos 36 años y su epicentro fue localizado a 36 kilómetros debajo del mar y a unos 60 kilómetros de las costas de Masachapa.

La Presidenta Violeta de Chamorro suspendió su viaje a Waslala donde hoy haría anuncios importantes y viajó esta mañana a la zona de desastres. “Mantengamos la unidad, trabajemos juntos en este momento”, pidió la mandataria en un mensaje difundido anoche en las radios locales y la mañana de hoy hizo un recorrido por la zona sur afectada por la tragedia.

También el guía espiritual de los católicos, cardenal Miguel Obando y Bravo, envió un mensaje de consuelo a las víctimas de maremoto.

La solidaridad se ha hecho sentir en todo el país. Desde anoche, cooperativas de taxis, de camiones y particulares contribuyen en la evacuación de damnificados que necesitan leche y comida, además de frazadas ya que en el suceso miles de personas perdieron todos sus enseres.

“Salimos sólo con lo que teníamos puesto”, dijo esta madrugada un pescador que explicaba a un funcionario del ministerio de Cooperación Externa sus requerimientos de ayuda.

Damnificados del balneario El Tránsito llegan al hospital Lenín Fonseca de Managua.  LAPRENSA/Archivo

Todos los pobladores de las zonas afectadas y aledañas no durmieron anoche. Las iglesias, escuelas y centros de salud han sido convertidos en refugio para albergar a los afectados en San Juan del Sur, Masachapa y San Rafael.

Cinco italianos resultaron heridos por el maremoto en el sector de la zona costera del departamento de Carazo y un belga y una ciudadana irlandesa están muertos, según el reporte de radios que desde anoche cubren el suceso.

Desde San Juan del Sur nuestro corresponsal, Carlos Laguna reportó que miles de pobladores abandonaron anoche el lugar en una migración sin precedentes, después que una gigantesca ola de 15 metros destruyera el malecón y las embravecidas aguas penetraran 300 metros adentro de la ciudad, llegando hasta la propia iglesia.

Igual panorama vive Masachapa, Casares, Pochomil, El Tránsito y otros balnearios donde gente humilde que se dedica a la pesca se asentó en sus costas y hoy se encuentran sin techo y sin ropa.

Hasta en horas de la mañana, las labores de rescate continuaban en un mar muy embravecido que no amainaba su oleaje. Pese a ellos decenas de pescadores se unieron al rescate de víctimas sacando de entre los escombros sus cayucos.

 

Salieron a pescar… y todo y al volver estaba destruido

A lo largo de sus vidas fue siempre su proveedor y amigo, pero de repente las cosas cambiaron y tuvieron que enfrentarse a su furia. Aún así los pescadores de Masachapa confían en que pronto podrán volver a pescar y no desconfían de ese mar que hoy les jugó  una mala pasada.

Curiosamente, los pescadores de seis embarcaciones que salieron de Masachapa a las cuatro de la tarde de ayer no se enteraron de lo sucedido hasta que llegaron a las costas esta madrugada y presenciaron la destrucción.

“Nosotros al igual que todos los días, nos metimos mar adentro a pescar y allí no se sintió nada”, dijo el pescador José Santos Espinoza.

“Estoy en el mar desde pequeño y nunca había sucedido algo tan horrible como esto”, dijo el hombre mientras dirigía su mirada a la oscura calle que da a la costa hoy llena de escombros.

Miembros del Ejército rescatan víctimas del maremoto. LAPRENSA/Archivo

Otro pescador quien se identificó únicamente como Sebastián dijo que “fue algo horrible llegar a la costa y ver todo en el suelo. En el primer momento no sabía qué hacer ni me atrevía a preguntar qué había pasado”, dijo.

Entre el grupo de unos 15 pescadores que fueron encontrados en Masachapa, ninguno hasta ese momento tenía pérdidas de vidas que lamentar dentro de su núcleo familiar.

“El mar nos jugó una mala pasada con ese temblor. Creo que estamos vivos de milagro, parece mentira que mar adentro nos hayamos salvado mientras otros en tierra firme han muerto”, dijo Sebastián.

 

Corinto quedó aislado por rocas

Momentos de horror y angustia vivieron cientos de corinteños después que una gigantesca ola marinera inundó esta ciudad puerto del Pacífico nicaragüense, al anochecer de ayer.

La violencia de las aguas causaron algunos daños en las bodegas del puerto, pero no se registraron daños personales en vecinos de esta localidad.

El pueblo que vive horas de angustia amaneció desvelado y los primeros auxilios se los dieron a una familia de campesinos llegados de la Isla Monte Ralo, a unas dos leguas del puerto, mar adentro.

Las personas auxiliadas, once en total llegaron al puerto en un pequeño cayuco, después que las aguas bañaron la pequeña aldea de Monte Ralo.

Pablo Alfaro Pineda, dijo que su hijo, Julio César Mejía fue levantado por una gigantesca ola y llevado mar adentro, desconociendo hasta el día de hoy la suerte que pudo tener.

Alfaro dijo que todas las viviendas de Monte Ralo fueron arrastradas por las embravecidas olas.

Por otra parte, autoridades militares de la marina informaron que dos pescadores que salieron a pescar en un pequeño cayuco en las proximidades de Puerto Sandino, han desaparecido.

Los dos pescadores fueron identificados como Julio Roa Corea y Gerardo Escalante.

 

Toneladas de roca por el maremoto en Nicaragua

Miles de toneladas de rocas de seis, ocho y diez toneladas, cada una quedaron tiradas sobre la carretera nueva, llevadas por la embravecidas aguas del Pacífico, provocando una paralización total del transporte en ese sector.

El maremoto provocó olas de hasta 10 a 15 metros de altura en este puerto del Pacífico nicaragüense, distante a unos 150 kilómetros al oeste de la capital, Managua.

Se pudo ver a los vecinos de los sectores número uno y dos, correr desesperadamente con sus pequeños en los brazos, buscando las partes altas para salvar la vida.

La entonces Presidenta de Nicaragua, Violeta Barrios de Chamorro, recorre las zonas costeras de Casares, La Boquita, San Juan del Sur, Pochomil y Masachapa. LAPRENSA/Archivo

Fue una noche de horror jamás vivida en este puerto. Vecinos señalaron que la Isla del Cardón, frente al Puerto de Corinto, pudo ser un muro de contención que redujo en parte la fuerza de las olas que bañaron a Corinto.

Hoy en horas de la mañana varias unidades de la Marina de Guerra salieron en busca de posibles náufragos o víctimas.


 

VÍDEO: Noticias de Costa Rica del Terremoto de 1992 en Nicaragua

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